EL TEATRO EN LA UNIVERSIDAD. UNA NECESIDAD

Los años de estudio universitario coinciden, por lo general, con una etapa de la vida de las personas en las que es aún necesario desarrollar capacidades imaginativas, expresivas y comunicativas innatas al arte escénico, y en extremo útiles para otras profesiones; aún es necesario abrir las mentes a un caudal emocional que la vida poco a poco se encargará de ir cerrando; todavía es necesario emplear el tiempo libre en un colectivo en el que afianzar la propia personalidad en consonancia con la idea de grupo; todavía el placer por indagaciones estéticas, musicales, plásticas, filosóficas, literarias o fílmicas, es entendido como algo necesariamente placentero; y la disposición a entrar sin ambages en procesos creativos que supongan el esfuerzo, la lucha y la conquista por alcanzar la utópica “excelencia” está instalada asimismo en lo vitalmente necesario.

Por supuesto que la “excelencia” no existe más que en el acto de búsqueda, pero, ¿no es acaso maravilloso (y necesario) jugar a encontrarla?